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Curso de modelismo: como construir una maqueta

Hola a todos y bienvenidos al primer capítulo de este curso de modelismo en el que vamos a aprender como construir una maqueta paso a paso.

Y cuando digo “vamos” me refiero también a mi, ya que esto es un “embolao” en el que me ha metido mi marido…

Empecemos por el principio: A mi marido le encanta el modelismo, sobre todo las maquetas de aviones.
Desde que lo conocí ha intentado el pobre que se pegara algo de esa pasión por lo que le gustaba, sin ningún éxito, podría añadir.

Pero, aunque muchas veces lo he pensado, nunca me había atrevido a hacer una maqueta, lo veía tan complicado y parecía hacer falta tanta habilidad y tanta paciencia

Al principio me pareció una locura, pero al final me convenció, como siempre, así que lo voy a hacer ¡voy a montar una maqueta!

Chica pintando la maqueta de un tanque
Espero que se me dé así de bien.

Así que allá vamos! La única manera de aprender bien es montar la maqueta yo “sola” (siempre me ayuda con sus consejos sobre modelismo), para poder cometer mis errores y ver de verdad como es este hobby. Así que, a ratitos vamos haciéndola.

Bueno, el primer paso fue elegir la maqueta. Fue bastante fácil, la verdad. Le pedí que al ser la primera maqueta fuera una de las más fáciles que tenía, así que elegimos un Mig-21 Fishbed de la marca Academy a escala 1/72. Al parecer es una maqueta pequeña, con no demasiadas piezas y bastante fácil de montar… ya veremos.

Maqueta Mig-21 Fishbed de Hasegawa a escala 1/72
Esta es la maqueta que voy a montar

Según parece, las maquetas de aviones se empiezan siempre por el asiento y el piloto (si es que llevan). La mía sí que lleva y esto, al parecer, es mejor cuando la cabina tiene pocos detalles, porque el piloto los “tapa” un poco. Como veréis, esta cabina tiene menos detalles que el salpicadero de un Panda…

Así que, nos miramos bien las instrucciones y encontramos las piezas de la cabina en el árbol de piezas. El asiento viene en una pieza muy pequeña, que dejamos con un trozo de árbol para poder sujetarla mejor, el piloto lo sujetamos con un palillo y las dos partes del fuselaje del avión, también las separamos del árbol.

Las piezas del piloto y la cabina de la maqueta de Mig-21 de Hasegawa
Ese asiento más bien parece un escalón…

Una vez separadas las piezas, les quitamos las rebabas que tenía el plástico con unos trozos de papel de lija de grano muy fino. También con esta lija y ayuda del cutter, eliminamos trocitos de plástico que se quedan en el lugar donde la pieza se unía al árbol.

Con esto, todo estaba listo para empezar a pintar. Ni que decir tiene que voy a pintar la maqueta a pincel, eso del aerógrafo es un mundo en el que creo que no me conviene entrar en mi primera maqueta (demasiada información). Así que había que elegir los colores.

Aún sin hacer demasiado caso a los colores reales, elegimos para el asiento un color negro (aburrido), para el resto de esa pieza un gris (triste), para el piloto un mono de color verde militar (previsible) y para el interior de la cabina… ¡un precioso verde esmeralda! Y es que por lo visto, los Mig-21 tenían la cabina realmente de ese color.

Chica en la cabina de un Mig-21
Esta podría ser yo en la verdosa cabina de mi Mig-21 (sin araña, por favor)

He de decir que no usamos exactamente el tono de verde del avión real, sino uno parecido que teníamos entre nuestras pinturas, pero no os escandalicéis por esto, porque en este avión lo voy a hacer con los colores que a mi me gusten, y me da igual si no existió nunca con esos colores en el mundo real (esto por lo visto se llama “un what-if“).

Una vez aprendido como se usaban las pinturas (Gunze y Tamiya en este caso), llegaba el primer inconveniente: ¿como pinto la parte negra del asiento sin manchar la parte gris? Pues hay una solución para esto, y se llama cinta de enmascarar. Lo que hicimos fue pintar toda la pieza de gris, después tapar las partes alrededor del asiento con cinta y pintar encima con negro. Antes de quitar la cinta me imaginaba que iba a salir a relucir un desastre pero… resultado perfecto. Casi no me lo creo aún…

Siguiente problema: había que pintar un piloto del tamaño de una uña del dedo, con su mono, su cara y su casco… ¡todo minúsculo! Pues nada, también había una solución para esto: el pincel más minúsculo que he visto nunca, del 0 (por lo visto los hay aún más pequeños) y pocos problemas para pintar cada zona. Un pequeño truco: apoyando las dos manos en la mesa, no nos tiembla el pulso. Tan bien se me dio, que incluso le pinté guantes y botas.

Piloto maqueta Mig-21
No está mal ese piloto, ¿verdad?

Después de pintar el piloto en miniatura, el interior de la cabina no fue ningún problema para mí y mi pincel favorito, así que le dimos bien al verde con unos toques de negro. Pusimos las piezas a secar, sujetando el piloto con una pinza y listo, terminado el trabajo del primer día.

Os tengo que reconocer que me gustó bastante el tema y aunque me daba bastante miedo cagarla, quedó bastante bien, mucho mejor de lo que pensaba.

Mesa de trabajo durante el montaje de la maqueta del Mig-21
La mesa de trabajo ¡todo tiene su orden!

En el siguiente capítulo os contaré como vamos progresando.

No se lo digáis a nadie, pero no imaginaba que este mundo me iba a fascinar tanto (ni muchísimo menos) ¿terminaré haciéndome una adicta a este hobby? El tiempo lo dirá…

¡Besitos, modelistas!

Las 10 reglas de oro del modelismo

Las 10 reglas que, según Revell, debemos seguir para llevar a cabo con éxito la construcción de nuestra maqueta:

  1. Antes de empezar, comprobar que el kit está completo y no falta ninguna pieza.
  2. Estudiar rigurosamente las instrucciones de montaje.
  3. Organizar las piezas y los accesorios con los que se va a trabajar de una manera ordenada. Elegir un lugar de trabajo con espacio suficiente. De esta manera se puede trabajar a gusto en la maqueta y conseguir avances constantes.
  4. Un error común es separar todas las piezas de las grapas a causa del entusiasmo inicial por comenzar la maqueta. Sin embargo, las piezas pequeñas son mucho más fáciles de pintar cuando aún se encuentran en las grapas y son más fáciles de manejar.pintando maqueta en las grapas
  5. Las piezas de la maqueta, nunca, nunca jamás, deben separarse de las grapas rompiendo el plástico, siempre se deben cortar con una cuchilla o cutter adecuado para modelismo. Sólo así se garantiza que las piezas conserven su forma original y encajen correctamente en la maqueta.
  6. Después de separar las piezas de las grapas, los puntos de corte se deben alisar con una lija de grano fino para eliminar el plástico sobrante. Este trabajo requiere de cuidado y precisión para no estropear el trabajo de pintura realizado anteriormente.lijando pieza de la maqueta
  7. Antes de iniciar el montaje, se debe eliminar todo rastro de pintura de las zonas de unión de las piezas para que el pegamento haga su trabajo correctamente. La directriz principal para el pegamento es: “Menos es más”. Un exceso de pegamento, rezuma y deja restos desagradables en las uniones de las piezas, que son difíciles de eliminar.aplicando pegamento a la maqueta
  8. Pegar correctamente las partes de la maqueta es todo un arte. Debe hacerse con cuidado y hacer las pausas que sean necesarias para dar tiempo a que el pegamento se seque y endurezca adecuadamente. En muchos casos tiene sentido, y a veces es imprescindible, sujetar la unión de las piezas con cinta adhesiva, gomas o pinzas caseras mientras el pegamento seca.
  9. En caso de haber elegido una maqueta con pintado final (por ejemplo, un avión), todas las partes transparentes deben cubrirse cuidadosamente con cinta adhesiva, papel de enmascarar o materiales similares de protección.pintando la maqueta
  10. Finalmente, se añaden las calcas a la maqueta montada para darle el toque final. Humedezca las calcas una tras otra pero no por demasiado tiempo. Puede llevar algún tiempo hasta que todas las calcas estén colocadas en su lugar.